
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya reflejó su impacto económico en la Ciudad de México. De acuerdo con datos de Visa, los aficionados internacionales que asistieron a los partidos disputados en la capital concentraron buena parte de su gasto en servicios relacionados con el viaje y, una vez dentro del estadio, destinaron la mayor parte de sus compras a productos de retail.
La empresa de tecnología de pagos, Socio Oficial de Tecnología de Pagos de la FIFA, informó que el gasto transfronterizo de sus tarjetahabientes en la Ciudad de México estuvo impulsado principalmente por la compra de boletos de avión y hospedaje, lo que refleja que la llegada de visitantes comenzó a generar actividad económica desde antes del silbatazo inicial.
Dentro del estadio, el comportamiento de consumo cambió. Visa reportó que 64% de las compras realizadas por tarjetahabientes internacionales correspondió a productos de retail, una categoría que incluye artículos como mercancía oficial, souvenirs y otros productos comercializados durante los encuentros.
Derrama para distintos sectores
Los datos muestran que el impacto económico del Mundial no se limita a la venta de boletos para los partidos, sino que beneficia a distintos sectores relacionados con el turismo y el comercio.
El gasto en transporte aéreo y hospedaje refleja la llegada de visitantes internacionales, mientras que las compras realizadas durante los encuentros representan una oportunidad para comercios, concesionarios y negocios instalados dentro de los estadios.
Visa explicó que este comportamiento forma parte del efecto económico que suelen generar los grandes eventos deportivos en las ciudades sede, donde el consumo comienza desde la planeación del viaje y continúa durante toda la estancia de los visitantes.
Un impulso para la economía local
Además de la Ciudad de México, la empresa identificó incrementos en el gasto de los tarjetahabientes en otras sedes del Mundial. En Los Ángeles, por ejemplo, el consumo aumentó 16.5% antes del partido inaugural, mientras que en Toronto el gasto en entretenimiento creció 73.6%, impulsado por las actividades organizadas para los aficionados.
Para Visa, estos indicadores muestran que el Mundial no sólo moviliza a millones de aficionados, sino que también genera oportunidades de negocio para hoteles, aerolíneas, restaurantes, comercios y pequeñas empresas que operan en las ciudades sede.
«Los datos de nuestra semana inaugural refuerzan que los grandes eventos deportivos son catalizadores del crecimiento local, la resiliencia de las pequeñas empresas y la conexión global a nivel comunitario», señaló la compañía.
