
En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos y los sistemas alimentarios, iniciativas tecnológicas impulsadas por Bayer en México permitieron ahorrar aproximadamente 205.8 millones de metros cúbicos de agua en los últimos tres años, un volumen equivalente al consumo anual de alrededor de 816 mil hogares o al del área urbana de Monterrey.
El dato cobra relevancia en un momento en que la disponibilidad de agua se perfila como uno de los principales riesgos para la productividad agrícola y la seguridad alimentaria. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la agricultura utiliza cerca del 70% del agua dulce extraída a nivel mundial, mientras que la demanda de alimentos podría aumentar hasta 60% hacia 2050.
Las cifras fueron presentadas durante la mesa de diálogo Agua, productividad y seguridad alimentaria, organizada en el marco del Día Mundial del Agua, donde participaron representantes del sector público, organismos empresariales y especialistas en innovación agrícola.
Innovación tecnológica para producir más con menos agua
El ahorro reportado por Bayer proviene de la implementación de programas de eficiencia hídrica, tecnologías digitales de optimización del riego y mejoras en sistemas de producción de semillas.
Entre las soluciones destaca CARLOTA, una plataforma digital desarrollada en México que utiliza sensores, datos en tiempo real e inteligencia artificial para optimizar el riego agrícola hasta en 30%. Actualmente opera con más de 700 dispositivos instalados y monitorea 25,820 hectáreas, lo que ha permitido ahorrar 18.7 millones de metros cúbicos de agua, equivalentes al consumo anual de unas 74 mil viviendas.
A ello se suman mejoras en los procesos de producción de semillas, que han permitido ahorrar aproximadamente 109 millones de metros cúbicos de agua frente a esquemas tradicionales, mediante ajustes tecnológicos y prácticas agronómicas más eficientes.
Otro componente relevante es el programa Cultivando cada Gota, enfocado en productores de maíz en el norte del país, que ha generado ahorros por 78.2 millones de metros cúbicos de agua, un volumen similar al consumo anual de una ciudad como Puebla.
Adopción tecnológica, el reto pendiente en el campo
Durante el encuentro, especialistas coincidieron en que la innovación será determinante para mantener la productividad agrícola frente al cambio climático, aunque su impacto dependerá de la velocidad con la que las soluciones lleguen al campo.
Representantes de Comisión Nacional del Agua señalaron que, si bien existen productores altamente tecnificados, una parte importante del sector aún opera con métodos tradicionales, lo que limita el aprovechamiento eficiente del recurso hídrico.
Desde la perspectiva industrial, organismos como Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos y el Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable advirtieron que la disponibilidad de agua es un factor estratégico para sostener la inversión agroalimentaria y el crecimiento económico.
En ese sentido, especialistas subrayaron la necesidad de fortalecer la coordinación entre autoridades, productores y sector privado para acelerar la adopción de tecnologías de riego eficiente y agricultura de precisión.
Agua, inversión y seguridad alimentaria
El debate también coincidió con el impulso que el tema hídrico ha retomado en la agenda pública nacional durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, particularmente en lo relativo a tecnificación del campo y priorización del consumo humano.
Para el sector productivo, la disponibilidad de agua no solo es un desafío ambiental, sino también económico. La certidumbre en el suministro hídrico —junto con la energía— se perfila como una condición indispensable para sostener la competitividad agrícola y atraer nuevas inversiones en la cadena agroalimentaria.
En este contexto, la incorporación de soluciones digitales y prácticas agronómicas más eficientes comienza a consolidarse como un componente estratégico para producir más alimentos con menos agua en México.
