
Mattel presentó la primera edición de Barbie con autismo, una muñeca creada en colaboración con la Autistic Self Advocacy Network (ASAN) que busca reflejar, de forma auténtica, la diversidad de experiencias dentro del espectro autista.
La iniciativa plantea una conversación necesaria sobre inclusión, empatía y visibilidad desde la infancia, informó la marca.
Durante más de 18 meses, el equipo de diseño de Barbie trabajó junto con personas autistas para desarrollar una muñeca que no solo represente, sino que también respete la manera en que muchas niñas y niños perciben e interactúan con el mundo.

La nueva Barbie incorpora elementos que rara vez se ven en el pasillo de juguetes: articulaciones que permiten movimientos de autorregulación, mirada ligeramente desviada para reflejar distintas formas de contacto visual, audífonos con cancelación de ruido, un fidget spinner funcional y una tableta con aplicaciones de comunicación aumentativa. Incluso la ropa fue diseñada con enfoque sensorial, priorizando comodidad y libertad de movimiento.
“Cada niño merece verse reflejado en Barbie”, señaló Jamie Cygielman, vicepresidenta global de muñecas en Mattel. Y ese mensaje cobra especial fuerza en un contexto donde la representación suele llegar tarde –o nunca llega– para millones de familias.
Colin Killick, director ejecutivo de ASAN, lo resume así: “Es fundamental que las personas con autismo jóvenes puedan verse reflejadas de forma auténtica y positiva. Esta muñeca celebra quiénes somos y las herramientas que nos ayudan a ser independientes”.
El lanzamiento también se acompaña de una campaña con activistas, creadores y diseñadores autistas que comparten sus historias y reacciones al ver, por primera vez, una Barbie que se parece más a su realidad que a un estereotipo. No es casual: Mattel ha entendido que la inclusión no se comunica solo con productos, sino con voces reales.
Además, la marca respalda esta apuesta con datos. Desde 2020, Barbie impulsa investigaciones junto a la Universidad de Cardiff que muestran cómo el juego con muñecas activa áreas del cerebro relacionadas con la empatía y las habilidades sociales.

En otras palabras, jugar también educa, y hacerlo con referentes diversos amplía la mirada desde la infancia.
Como parte del lanzamiento, Mattel donará más de mil Barbies con autismo a hospitales pediátricos en Estados Unidos especializados en atención a niños dentro del espectro. Un gesto simbólico, pero poderoso: llevar representación justo a donde más se necesita.
En México, la muñeca estará disponible a partir de julio, con un precio estimado desde 329 pesos.
